jueves, 6 de marzo de 2014

martes, 17 de diciembre de 2013

El suicida, Jorge Luis Borges


No quedará en la noche una estrella.
No quedará la noche.
Moriré y conmigo la suma
del intolerable universo.
Borraré las pirámides, las medallas,
los continentes y las caras.
Borraré la acumulación del pasado.
Haré polvo la historia, polvo el polvo.
Estoy mirando el último poniente.
Oigo el último pájaro.
Lego la nada a nadie.

jueves, 31 de octubre de 2013

Aquí, Madrid mil novecientos cincuenta y cuatro un hombre solo, Ángel González



Un hombre lleno de febrero,
ávido de domingos luminosos,
caminando hacia marzo paso a paso,
hacia el marzo del viento y de los rojos
horizontes —y la reciente primavera
ya en la frontera del abril lluvioso...—

Aquí, Madrid, entre tranvías
y reflejos, un hombre: un hombre solo.

—Más tarde vendrá mayo y luego junio,
y después julio y, al final, agosto—.

Un hombre con un año para nada
delante de su hastío para todo.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Amor sacro y amor profano, Miguel Postigo


Ella es lo etéreo, el alma, el sentimiento
sutil, la delicada inteligencia,
el callado fluir de la conciencia,
el amor, el dolor y el pensamiento.
Pero es también la carne, y los olores,
y la sangre menstrual, y las riadas
del cuerpo, y las palabras jadeadas
en la fiebre del coito, y los sudores,
y los senos, y el vientre, y la negrura
que oculta entre los muslos la fisura
que es fuente de placer y de la vida.
Carnal, tumultuosa, arrebatada
y celeste, intangible, indefinida.
El animal y el dios. Ésa es mi amada.

miércoles, 10 de julio de 2013

Recuerda, cuerpo, no sólo cuánto se te amó..., Kavafis


Recuerda, cuerpo, no sólo cuánto se te amó,
no solo los lechos donde estuviste echado,
más también aquellos deseos que, por ti,
en miradas brillaron claramente
y en la voz se estremecieron –y que un
obstáculo fortuito los frustró.
Ahora que todo se halla en el pasado,
parece casi que a los deseos
aquellos te hubieras entregado –cómo brillaban,
recuerda, en los ojos que te miraban;
cómo en la voz por ti se estremecían,
recuerda, cuerpo.

viernes, 5 de julio de 2013

Angelus Silesius



La rosa es sin porqué,
florece porque florece, 
no tiene preocupación por si misma, 
no desea ser vista.

domingo, 30 de junio de 2013

Leopoldo María Panero.



Mi corazón temblaba. No era un sueño.
Y fueron muriendo
todos los soldados de la guardia del rey
y mi corazón seguía temblando.