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miércoles, 16 de octubre de 2013

Amor sacro y amor profano, Miguel Postigo


Ella es lo etéreo, el alma, el sentimiento
sutil, la delicada inteligencia,
el callado fluir de la conciencia,
el amor, el dolor y el pensamiento.
Pero es también la carne, y los olores,
y la sangre menstrual, y las riadas
del cuerpo, y las palabras jadeadas
en la fiebre del coito, y los sudores,
y los senos, y el vientre, y la negrura
que oculta entre los muslos la fisura
que es fuente de placer y de la vida.
Carnal, tumultuosa, arrebatada
y celeste, intangible, indefinida.
El animal y el dios. Ésa es mi amada.

jueves, 10 de enero de 2013

Nabokov habla a su mariposa, Miguel Postigo



Anónima y mortal, ayer volabas
en el alba. Tu vida duraría
lo que dura la breve luz del día.
Pero yo te apresé. No sospechabas
que aquel día fue tu final
y tu eterno principio. Fue tu suerte
que yo te diese un nombre y una muerte
clasificada. Hoy eres inmortal.
Eres la especie, el nombre, la memoria
redentora que salva a tus hermanas,
mortales en las trémulas mañanas.
Eres su eternidad. Eres su historia.
Clavada en un cartón,bajo un letrero,
como el Otro, clavado en el madero.