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lunes, 14 de enero de 2013

Algunos fragmentos, RIlke

(...) ¿Quién sabe
si sonó el mismo pájaro a través de nosotros,
ayer, en el crepusculo?


......


PARA LULU ALBERT-LAZARD

(...)

Estar lejos es solo escuchar: escucha.
Y ahora eres tú toda esta calma.
Mas una y otra vez mi admiración
te recuperará en lo amado: en tu cuerpo.

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(...) Yo no sé más de ti;
sólo que a cualquier precio tenías que venir,
y hay un lugar en mí que está vacío
para todo lo tuyo que no sé.

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Correspondencia en poemas con Erika Mitterer
(...)

¡ Ay, cuánto valoramos lo que es desconocido:
demasiado deprisa se forma un rostro amado
hecho de parecidos y contrastes!



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Mundo había en el rostro de la amada,
pero se ha derramado de repente:
el mundo está ya fuera y no se abarca.

Por qué bebí mundo, al alzar hacia mí
el rostro tan querido y tan repleto,
cuando estaba tan cerca, perfumando mi boca?

Ay, bebí. Qué insaciable bebí entonces.
Pero también yo estaba repleto
de mundo y, al beber, rebosé yo también.

lunes, 7 de enero de 2013

Canción de amor, Rainer María Rilke

¿Cómo he de sujetar mi alma, 
que no toque la tuya?
¿Cómo dirigirla por encima de ti,
a las otras cosas?
Ay, bien preferiría a algo lejano, 
perdido en la tiniebla someterla, 
en un extraño sitio en paz,
que no temblase cuando
tiemblan tus entrañas.
Pero cuanto nos toca a ti y a mí,
nos une, como un arco de violín
que de dos cuerdas saca una voz sola.
¿En qué instrumento estamos los dos tensos?
¿Qué músico nos tiene entre sus manos?
¡Oh, qué dulce canción!

Rainer María Rilke


Apágame los ojos: puedo verte;
Ciérrame los oídos: puedo oírte;
Y aún sin pies puedo andar en busca tuya,
Sin boca puedo conjurarte.
Ampútame los brazos, y te agarro,
Como con una mano, con el corazón mío;
Detén mi corazón, y latirá el cerebro;
Y si arrojas al fuego mi cerebro,
Te llevaré sobre mi sangre.